HIDRATACIÓN DESDE UNA PERSPECTIVA DEL FITNESS Y SALUD

Autora: Dra. Jennifer Klau (PHD), ha sido una profesional del fitness desde 1992. Su formación inició con la certificación de Spinning®, se considera una "geek" y no se disculpa por ello. Es conocida por sus presentaciones con contenido atractivo y capacidad para simplificar información compleja y hacerla mucho más accesible. Las referencias de este artículo están disponibles línea en magazine.nasm.org.



“Beber agua correctamente es más importante de lo que la mayoría de las personas piensa, aquí hay una investigación para demostrarlo, además de una revisión de la fisiología para explicar por qué incluso un déficit del 2% puede afectar el bienestar físico y mental.”


¡Noticia de última hora! Hay una sustancia disponible ahora mismo, que: permite mejorar el estado de ánimo y la mente; reduce el riesgo de hipertensión; glucosa en sangre; posiblemente ayude la cognición; reduce el riesgo de hipertensión y glucosa; incluso existe evidencia convincente de que el consumo regular de esta maravillosa sustancia permite disminuir la carga de enfermedades cardíacas y renales; de hecho, mejora el funcionamiento de las células, en su trabajo (al tiempo que se asegura de que mueran, cuando sea su momento de partir). Redoble de tambores, por favor: ¡es AGUA!. Sí, bueno, el famoso H2O. (Está bien, entonces la foto que acompaña este artículo es un poco reveladora).


Incluso, para los profesionales del fitness que siempre han valorado una buena hidratación en su propio régimen de cuidado personal, muchas de las complejidades presentadas en este artículo pueden ser una sorpresa, ya que se basan en una investigación realizada recientemente.


Si pensabas que el agua era básica y aburrida, es hora de verla desde una nueva perspectiva. ¿Estás listo para volver a encontrarte con una vieja amiga por primera vez? Asegúrate de llenar tu botella de agua antes de seguir leyendo, aquí te esperamos.


No es solo: "agua entra - agua sale".

La hidratación parecería ser un proceso bastante básico: beber agua cuando tenemos sed; orinar cuando tengamos ganas de hacerlo. Está bien, ¿Correcto?. No exactamente.


El agua entra y el agua sale, lo cual es cierto, pero no exactamente: “si pero no”. La hidratación puede ser considerada como un proceso que incluye un conjunto continuo de comportamientos y funciones biológicas. Determinar el estado de hidratación de una persona es complejo: este va cambiando repetidamente a lo largo del día, por lo que no permanece estático. Abordar la hidratación como un proceso tiene sentido porque la ingesta regular de líquidos y la excreción de orina, en sí mismas, confieren beneficios que van más allá de conservar los niveles “normales” o promedio de agua en el cuerpo (Lafontan, 2014; Perrier et al. 2014).



Agua ¡La necesitas!.

Beber agua es vital para todos los seres humanos. Es el medio en el cual ocurren todas nuestras reacciones metabólicas. Es el medio que facilita nuestras reacciones metabólicas. Da forma a nuestras células, lubrica nuestras articulaciones y tejidos, transporta nutrientes y desechos y disipa el exceso de calor corporal (Horswill & Janas 2011; Lang 2007). La ingesta regular de líquidos (en particular, agua común) no es solo una de las intervenciones de salud más fáciles y baratas de la historia; También puede ser una de las claves para optimizar la salud y el bienestar a largo plazo (Lang et al. 2017; Perrier 2017; Perrier et al. 2014).

El consumo regular regular de líquidos (en particular, agua común) no es solo una de las intervenciones de salud más fáciles y baratas de la historia; también puede ser una de las claves para optimizar la salud y el bienestar a largo plazo (Lang et al. 2017; Perrier 2017; Perrier et al. 2014.


Como seres humanos tenemos una necesidad inherente y esencial al consumo del agua. Es el medio que facilita todas nuestras reacciones metabólicas, ya que permite la conservación de de actividades esenciales en nuestras células; lubrica nuestras articulaciones y tejidos; permite la transportación de nutrientes y desechos; así como permite disipar el calor corporal (Horswill & Janas, 2011; Lang, 2007).

Los buenos hábitos de hidratación parecen tener un impacto positivo y descomunal en la salud renal, cardiovascular y endocrino; e incluso pueden desempeñar un papel importante en el tratamiento de la obesidad (Chang, 2016; Perrier, 2014). Por ejemplo, en un estudio de personas diagnosticadas con sobrepeso u obesidad, aquellas personas que consumieron 500 mililitros de agua, justo antes de cada comida diaria, perdieron 2 kilogramos más durante el estudio de 12 semanas; que aquellos que siguieron la misma dieta y no bebieron antes de cada comida. Parece que bebiendo agua antes las comidas redujeron la ingesta energética, mejorando la hidratación y mejorando su pérdida de peso, todo en en un solo paso (Horswill & Janas, 2011).

Es tal la importancia del consumo de agua, que los aportes de un estudio reciente refieren que beber 0,5 litros de agua aumentaba el gasto energético en reposo en un 30% durante unos 90 minutos (Horswill & Janas, 2011).

Agua en Números.

La cantidad de agua en el cuerpo se conoce como Agua Corporal Total (ACT) o por sus siglas en inglés: Total Body Water (TBW). Dicha ACT representa del 50% al 60% de la masa corporal total (o del 70% al 80% de la masa libre de grasa) (Horswill y Janas, 2011). Sin embargo, se sugiere consultar "Consideraciones especiales para las poblaciones de personas mayores" (se aborda este tema más adelante en este artículo), para conocer los factores que pueden limitar el ACT en las personas mayores.

El ACT está en constante cambio, con pérdidas continuas en procesos respiratorios así como en vapor de agua y sudor insensible, así como intermitencias en la pérdida a través de la orina, las heces y el sudor sensible (percibido). Esta pérdida de agua se calcula 2,5 Litros/día, con pérdidas adicionales debidas al esfuerzo físico o en un ambiente caluroso.

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